Existe un aspecto fundamental que incide sobre el rendimiento escolar y la calidad del servicio que se ofrece en los centros escolares. A pesar de su importancia no se suele medir sobre todo cuando se trata de los colegios estatales.
Según cita Oscar Silva “El clima se forma entonces con las interacciones de quienes integran la comunidad educativa y por lo tanto no es producto de las condiciones materiales del centro, sino de las actitudes y relaciones personales que en él se establecen (García Hoz 1986).”(1, p.279)
“El concepto de clima organizacional resulta de una perspectiva totalizadora de la escuela, de la necesidad de considerar como un todo el resultado de la interacción de los elementos intervinientes en su gestión y responde además al enfoque “sistémico” de la educación (…)”
El autor antes citado refiere en su artículo “Gestión de la educación y el clima organizacional” que entre los años 1999 y 2000, se hizo un estudio comparativo de las características del clima escolar u organizacional, en los centros educativos secundarios, de la jurisdicción del centro poblado de Cajamarca, pertenecientes a la Dirección Subregional de Educación IV. Esta investigación constituyó un análisis de las características de las conductas tanto del director como de la comunidad docente, utilizando como instrumento de medición: el Cuestionario Descriptivo del Clima Organizacional (CDCO) de Andrew Halpin, en inglés Organizational Climate Description Questionaire (OCDQ)
Este cuestionario desarrollado por Andrew Halpin y Don Croft fue el más destacado instrumento para analizar el clima escolar en los años sesenta.
Así, considera ocho dimensiones totales, de las cuales cuatro se refieren a cómo perciben los maestros el comportamiento del director, y las otras cuatro se refieren a la percepción que tienen sobre sus pares. Este cuestionario está conformado por 64 reactivos de tipo Likert, con cuatro alternativas de respuesta centradas en la frecuencia con que ocurren en sus escuelas cada uno de los eventos por los que se interroga.
Concluye con una tipología polarizada de seis climas: 1)abierto; 2)autónomo; 3)controlado; 4)familiar; 5)paternal; y , 6)cerrado.
Volviendo al caso de la investigación citada por Oscar Silva en Cajamarca, el universo estuvo conformado por 11 centros educativos de los cuales se tomó como muestra 10 colegios o sea el 90.9%; y las conductas que se midieron de acuerdo al CDCO fueron:“Conductas del profesor
1) Desunión: Indica que los profesores no trabajan bien en común. (…)Cada uno sigue su propia línea educativa. Con frecuencia chocan y discuten por pequeñeces entre ellos
. 2) Interferencia: Se refiere a que los profesores sienten que el colegio los recarga con deberes de rutina, los convoca a menudo a reuniones y los llama para otras tareas que ellos consideran trabajos administrativos innecesarios.
3) Entusiasmo: Se refiere a la “mística” del grupo. Los profesores sienten que están disfrutando de una sensación de realización en el desempeño de su trabajo profesional
4) Amistad: Se refiere a que los profesores disfrutan de relaciones amistosas y cordiales entre ellos
Conductas del director
1) Distanciamiento: Se refiere a la conducta del director que se caracteriza por ser formal e impersonal. Se guía por el reglamento y prefiere ceñirse a lo prescrito en su trato con los profesores, en lugar de enfrentar las situaciones cara a cara, de un modo informal.
2) Énfasis en el rendimiento: Se refiere a aquella conducta del director orientada a la supervisión estrecha y constante del personal docente. En su desempeño, el director es principalmente directivo, centrando su preocupación en el trabajo y en el rendimiento.
3) Ejemplaridad: Se refiere a aquella conducta del director caracterizada no solo por la supervisión estricta, sino por el afán de motivar a los profesores mediante el ejemplo que él personalmente demuestra. No pide nada que él mismo no pueda hacer. Su conducta , aunque centrada enteramente en el rendimiento es , sin embargo, considerada favorablemente por los profesores.
4) Consideración: Se refiere a la conducta del director que se caracteriza por una tendencia a tratar a los profesores humanamente, demostrando, a través de pequeños gestos, su interés por ellos como personas.” En el análisis e interpretación de los resultados se obtienen los siguientes datos y conclusiones:
1) Que de los diez colegios evaluados ocho presentan un clima escolar cerrado. El autor define el clima cerrado de la siguiente manera: “Se caracteriza por un alto grado de apatía en todos los miembros de la organización. No se va a ninguna parte. Existe un bajo nivel de entusiasmo porque los miembros del grupo no obtienen satisfacción social ni profesional cuando se cumple eficientemente una tarea. La conducta de los miembros puede conceptualizarse como inauténtica. La organización parece estancada.” También se concluye que hay relación entre el número de alumnos y el de clima organizacional pues el 80% de la muestra tiene un clima cerrado, un colegio con 94 alumnos tiene un clima controlado y el colegio más pequeño, con solo 40 alumnos, es el único que tiene un clima abierto. Que en la mayoría de los colegios evaluados existe alta desunión, bajo entusiasmo y baja amistad; que el profesorado no tiene mística, ni una orientación hacia una mejora de la calidad del servicio, con un considerable nivel de interferencia, es decir que en la mayoría de los colegios, los directores recargan a los maestros con reuniones y tareas administrativas y no brindan facilidades para el trabajo pedagógico. Que los directores de estos colegios demuestran un liderazgo autoritario y que no supervisan el desempeño del trabajo docente. Finalmente el autor hace las siguientes recomendaciones para los colegios evaluados y que voy a permitirme resumir en lo siguiente: 1.- Que se ponga en marcha un programa de gestión en recursos humanos orientado fundamentalmente hacia la mejora de las interrelaciones personales.
2.- Que los directores deben poner énfasis en dos tareas importantes:
A) Definir un modelo de organización, canales de comunicación y procedimientos.
B) Preocuparse por la consideración personal, el respeto mutuo y la cordialidad entre los miembros de su escuela.
3) Desarrollar un liderazgo eficaz y transformador, proporcionando una trayectoria definida, metas de trabajo y brindando el apoyo necesario.
4) Los directores deben asumir cuatro comportamientos de liderazgo: directivo, apoyador, participativo y orientador.
5) Crear las bases de una cultura organizacional, misión y visión sobre la base de una voluntad de cambio a fin de lograr un clima más armonioso y proporcionar un mejor servicio educativo a los estudiantes.
6) Profundizar y extender la investigación sobre el clima escolar en las instituciones educativas debido a su repercusión en el desempeño y resultados educacionales.
(1) SILVA OSCAR (2004) : “Gestión de la educación y el clima organizacional” en “Para comprender la escuela pública desde sus crisis y posibilidades” . Pontificia Universidad Católica, Fondo Editorial . (2) FERNANDEZ AGUERRE TABARÉ (2004): “Clima organizacional en las escuelas: un enfoque comparativo para México y Uruguay” en REICE, Vol. 2 Núm. 2 NOTA: El libro citado y el artículo se encuentran colgados en internet.
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